El Banco Mundial confirmó su estimación de crecimiento económico para México en el próximo año, aunque expresó preocupación por la incertidumbre comercial y las limitaciones fiscales que enfrenta el país. La institución internacional proyecta una expansión de 1.3% para 2026, cifra inferior a las expectativas del gobierno de Claudia Sheinbaum, que estima un crecimiento entre 1.8 y 2.8 por ciento. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público fundamenta su pronóstico más optimista en el impulso del consumo doméstico, la realización del Campeonato Mundial de Futbol que iniciará en junio en territorio mexicano, estadounidense y canadiense, además de los programas de infraestructura presentados en febrero anterior. El Banco Mundial advierte que el crecimiento reducido que México experimenta desde 2024 probablemente persistirá en 2026. La disminución del impacto de grandes inversiones en infraestructura pública coincide con la volatilidad actual respecto a decisiones comerciales internacionales. Aunque la flexibilización de la política monetaria proporcionará cierto respaldo a la demanda interna, esta medida solo compensará parcialmente los obstáculos externos, particularmente considerando las modificaciones proyectadas al Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá que afectan la planificación empresarial. México ha enfrentado significativa incertidumbre comercial durante el último año debido a medidas implementadas por Estados Unidos, su principal socio comercial. Este panorama se complejiza con la próxima revisión del acuerdo comercial trilateral prevista para este año. Durante 2025, la economía mexicana alcanzó un crecimiento de 0.8%, resultado modesto que se ubicó dentro de la banda proyectada por las autoridades federales entre 0.5 y 1.5 por ciento. Para 2027, el Banco Mundial anticipó una aceleración a 1.7%, aunque esta expectativa resultó inferior a su pronóstico anterior de 1.8 por ciento, manteniéndose por debajo de la proyección gubernamental. Los Precriterios Generales de Política Económica 2027 establecen una expectativa de crecimiento del Producto Interno Bruto entre 1.9 y 2.9 por ciento. En términos regionales, América Latina y el Caribe experimentará una desaceleración durante 2026, con una proyección de crecimiento de 2.1%, inferior al 2.4% registrado en el año anterior. Esta tendencia posiciona a la región como la de menor crecimiento entre las economías emergentes, evidenciando debilidades estructurales y rezago comparativo. El Banco Mundial señala que el crecimiento del Producto Interno Bruto por habitante en América Latina y el Caribe será prácticamente nulo, perpetuando un patrón según el cual el débil desempeño económico agregado no genera incrementos significativos en los ingresos de los residentes promedio.
- aportes@lapalabraciudadana.com
- Lun - Dom: 8:00 - 20:00