6a8448ed9e31a.r_d.1263-1079-0

Randal Willars duplica entrenamientos del salto más exigente: adaptación y disciplina

El clavadista Randal Willars ha logrado aumentar significativamente la frecuencia de ejecución de su movimiento patentado, considerado el más desafiante a nivel mundial desde una altura de 10 metros. En sus inicios, cuatro años atrás, realizaba este salto apenas cuatro veces por semana en una sola sesión debido a los riesgos de lesión y agotamiento físico. Hoy, con más de 15 medallas de oro acumuladas, su cuerpo entrenado le permite ejecutarlo hasta en dos sesiones semanales. El movimiento en cuestión consiste en cuatro y media vueltas hacia el frente en posición B, con un índice de dificultad de 4.1, que requiere control absoluto mientras se gira a alta velocidad durante la caída. En entrevista con El Economista, Willars explicó su evolución: Cuando incremento repeticiones, inicialmente siento fatiga, pero mi organismo se adapta gradualmente permitiéndome realizarlo más veces. Aprendí a escuchar mi cuerpo, identificar molestias y ajustar junto con mi equipo médico y preparador físico. Este año duplicué la cantidad de repeticiones respecto al año anterior, lo que fortaleció mi consistencia y seguridad. El clavado demanda especialmente a rodillas, tibial y cuello, donde acumula carga muscular por la velocidad de las rotaciones. Willars ha trabajado intensamente este año en preparación física para minimizar molestias cervicales, mejorando su adaptación. Recientemente participó en los Juegos Centroamericanos en Santo Domingo 2026, sus primeros Juegos de esta categoría, experimentando escenarios de élite en orden no cronológico: Panamericanos, Mundiales, Olímpicos y Centroamericanos. Enfrentó obstáculos como tapetes en la plataforma, calor extremo y humedad, pero su veteranía mental le permitió adaptarse. Se describe como clavadista más maduro con mejor control mental ante adversidades. El único factor que reconoce realmente desafiante es concentrarse cuando hay bebés llorando en las gradas durante los saltos que requieren silencio absoluto.

Comparte este post